Tamaño de la Deep Web

En el año 2000 se estimaba2 que el tamaño del Internet Profundo era de 7.500 Terabytes de datos en unos 550.000 millones de documentos.3 Para comparar se estima que en aquella época laInternet superficial ocupaba 167 Terabytes y el contenido de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos tenía unos 3.000 Terabytes que no eran accesibles por los motores de búsqueda.

Estimaciones basadas en la extrapolación de un estudio de la Universidad de California en Berkeley especula que actualmente el Internet Profundo debe tener unos 91.000 TeraBytes.4

Mike Bergman ha dicho que la búsqueda en el Internet hoy en día se puede comparar con una red de arrastre a través de la superficie del océano: una gran cantidad puede ser atrapada en la red, pero hay una gran cantidad de información que está en lo profundo y por lo tanto, se pierde. La mayor parte de la información de la Web está enterrada muy abajo en sitios generados dinámicamente, y los motores de búsqueda estándar no la encuentran. Los buscadores tradicionales no pueden “ver” o recuperar el contenido de la Web profunda, esas páginas no existen hasta que se crea de forma dinámica, como resultado de una búsqueda específica. La Web profunda es varios órdenes de magnitud más grande que la web de la superficie.

Tomado de: DW.

Que podemos encontrar en la Deep Web?

Para Satnam Narang, Gerente de Symantec Security Response,  las características ocultas de la Deep Web la hacen un lugar especialmente atractivo para actividades que desean permanecer en la oscuridad, por lo que muchos criminales cibernéticos se reúnen en lugares como foros privados donde el acceso está restringido.

Muchos usuarios estarán familiarizados con el lado más oscuro de la internet tradicional: cómo descargar música de forma ilegal, dónde encontrar el último estreno del cine sin tener que pagar nada, o incluso cómo conseguir medicamentos con receta pagando un poco de dinero extra. Pero la Deep Web va mucho más allá, casi impensablemente más allá.

Pornografía infantil, tráfico de armas, intercambio de drogas, contratación de asesinos a sueldo, prostitutas contactos de terrorismo y un largo etcétera que constituye el más largo mercado negro que se haya visto hasta ahora.

“En la Deep Web se pueden encontrar sitios que venden tarjetas de crédito robadas, equipos de clonación de tarjetas a través de los ATM  (cajeros automáticos) , drogas como la cocaína y otras.”, dice Dmitry Bestuzhev, Director del equipo de analistas de Kaspersky Lab.

Claro que no todos los usos son eminentemente “malignos”, la Deep Web ha servido largamente a ciudadanos que encuentran sus libertades personales amenazadas, o que están siendo vigilados fuertemente por organismos de gobierno. Wikileaks es un caso emblemático de uno de los usos de la DW. En sus inicios, y durante mucho tiempo, el sitio de liberación de información operó en un ecosistema DW, antes que se hiciera público. Incluso ahora, para quién desee hacer una denuncia de algún tipo de posible delito, o información a Wikileaks puede hacerlo publicando en la Deep Web.

Otro caso también es el grupo Anonymous, que mediante Tor han organizado masivos ataques a todo tipo de organizaciones, y que utilizan la red tanto para organizarse como para realizar acciones más “directas”. (Ver reportaje Anonymous: detrás de la máscara)

Por supuesto, no iba a pasar mucho tiempo para que este tipo de red pasara a estar en la mira de los organismos de seguridad de distintos gobiernos. ¿Cómo dejar libre una organización en la que fácilmente pueden conseguirse todas las cosas que la sociedad civil censura?

Uno de los más claros ejemplos al respecto es Silk Road, la web secreta de compra y venta de todo tipo de drogas. Se estima que Silk Road presenta ganancias por más de US$22 millones anuales, y detectives de todo el mundo están intentado diseñar estrategias para detener el tráfico en línea.

Recientemente, la unidad de control de drogas de Australia comenzó a realizar operativos para interceptar las transacciones realizadas por Silk Road. “Desde el 5 de septiembre de este mes, hemos logrado requisar 30 paquetes, conteniendo 0,5Kg de cannabis, 200g de cannabis sintética, 5g de metanfetamina, 1 gramo de cocaína, alrededor de 400 tabs de LSD y 30 tabletas de éxtasis”, cuentan los detectives al medio australiano Border Mail. En abril de este año también se reportó la acción de la DEA contra la red de tráfico de drogas.

El problema aquí radica en que pueden interceptar las transacciones, pero desmantelar la red o rastrear a sus usuarios se hace casi imposible.

Acciones para regular la Deep Web y Tor ya se han visto. Recientemente el gobierno de Etiopía dijo instalar sistemas de seguridad que bloqueaban el acceso a Tor en su país, para evitar las actividades ilegales y las conexiones a Skype (que tiene algunas regulaciones en aquel país). Pero aún no se conoce la efectividad de aquellas tecnologías.

El año pasado, en medio de la vorágine de información y protestas que desató el proyecto de ley SOPA, pasó medianamente desapercibida la sección que hacía “ilegales los intentos de circunvalar o acceder a sitios bloqueados mediante herramientas de encriptación”. Algo que afectaba directamente a Tor, cuyos miembros expresaron preocupación frente al tema.

Pero la preocupación de gobiernos y policías no va sólo por destruir y restringir estas redes. Según reportó Wired, laAgencia Nacional de Seguridad (NSA por sus siglas en inglés), tiene planes para utilizar estas redes incluso para hacer ciberespionaje. “En la maraña de información que puede rastrearse en la Deep Web es posible incluso encontrar documentos secretos de enemigos potenciales y declarados, el truco es lograr separar los cientos de miles de millones de unidades de información que es posible encontrar y extraer información útil de ahí”, indicaba un reporte de seguridad de la agencia el 2010.

 

Tomado de : DW.